La tragedia de un fallecimiento de un ser querido puede venir acompañada de un fuerte desembolso económico que hay que gestionar en momentos trascendentales. Y aunque los seguros de decesos están para evitar estos gastos, no está de más saber cuánto cuesta un entierro.

Y es que la otra opción frente a pagar un seguro de decesos durante años es que eches cuentas y sumes cuanto te costaría cada uno de los servicios que conlleva morirse. Descontando el lado psicológico e incalculable de que afrontes estas gestiones personalmente en pleno duelo, la mayor parte del presupuesto de una muerte se la lleva el entierro.

El coste de una defunción sin seguro

Uno de los factores que más influyen en el coste de un entierro es la baja competencia del sector en algunas localidades. Por eso los precios varían mucho en función del lugar en el que te encuentres. La ley de la oferta y la demanda: a mayor oferta, mejores precios.

Aunque en los últimos años la tendencia es municipalizar las funerarias para abaratar los precios, en general hablamos de un sector liberalizado, por lo que las empresas marcan los precios. Son varios los estudios que sitúan en torno a los 3.000 euros el coste medio de un entierro sencillo, pero es muy difícil cerrar una cifra exacta por los incontables servicios que rodean a una defunción y de los que es difícil escaquearse.

Un estudio de la OCU en 2017 situaba el precio del cementerio desde los 74 euros de Murcia o los 101 euros de Zaragoza, hasta los 1.194 euros de León o los 1.822 euros de Madrid, las ciudades más caras. En el precio también puede influir el tiempo de alquiler del propio nicho.

Los extras de un entierro

Normalmente la opción más básica del servicio de cementerio incluye la inhumación en nicho por una serie de años más el coste de la unidad de enterramiento. Sin embargo, los gastos se te pueden disparar al añadir los siguientes elementos:

  • certificados, tasas y otros documentos
  • tanatorio
  • traslados y coche fúnebre. Estos pueden aumentar exponencialmente, si, por ejemplo, se fallece lejos del lugar de enterramiento.
  • féretro
  • lápida
  • accesorios (flores, coronas, esquelas, misas, recordatorios, etc).
  • detalles del cementerio (elección de fila, tipo de enterramiento, actuación sobre restos mortales ya existentes en el nicho, etc).
  • gastos suplementarios: tramitación, instalación, fundas de traslado, relicarios, embalsamamientos, ataúdes temporales, autobuses, gastos de personal…

Son precios indicativos y mínimos, es decir, podrías encontrarte con ataúdes de varios miles de euros, traslados más caros u otros nichos de mayor coste (panteones, columbarios, etc). En definitiva, si no tienes seguro de decesos, guarda varios miles de euros para lo que pueda pasar.

Junto a la perspectiva de municipalización emprendida en varias ciudades que podría abaratar los costes en un futuro próximo, los ayuntamientos establecen tarifas solidarias para casos de familias sin recursos o con problemas económicos.

Pero para evitar estos incontables costes y su difícil gestión en momentos duros, lo ideal es que contrates un seguro de decesos. Un producto que tiene un coste muy bajo cada mes pero que ahorrará muchas preocupaciones a los tuyos en el futuro. Si no lo tienes muy claro, te ayudamos qué tener en cuenta para contratar un seguro de decesos con nosotros.

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